Será que ser es lo único que importa en este mundo de hipocresía y falsas imágenes?

 

No creo. Claro que últimamente sólo creo en el amor, en el cariño, en TI.

 

En vos que eres eso que nadie fue y tampoco podrá ser.

En ti que eres mujer y niña en una mística y extraña combinación de amor exorbitante y ternura celestial.

En ti que aparentas pertenecer a este mundo de miseria y pobreza, pero que tu realidad es un sueño del que quiero hacer parte.

En ti que aprendiste a amar pero enseñaste a valorar, aprendiste a soñar pero enseñaste a volar.

En ti, que eres mi vida, mi princesa, la dueña de las noches y de mi alma, mi amor y mi corazón, esa persona que soñó con un príncipe, y yo, que a pesar de que sólo soy un hombre, logré enamorarte con tantas ganas que te he hecho soñar con el mundo que se encuentra afuera y con el calor de una estrella.

Y aunque ese calor sea finito, oso compararlo con el calor que me regalan tus besos que llevo impresos en los labios, y más aún los que llevo en mi alma, que es calor infinito como el de tu sacro amor, que es bendecido por ángeles y hombres, dioses y demonios, amantes y ?odiantes?, duendes y hadas, seres divinos y seres mortales, por el cielo y por el infierno, o el mundo que es lo mismo.

Ya no sé que más decirte, que el supuesto concepto de amor no vale la pena y si te digo que te AMO es porque eres importante para mí y para mi vida, y además porque no me canso de decirte lo que me nace decirte con la fuerza de un abrazo.

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